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Reflejos de su gloria

David y Maribel

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Reflejos de su gloria es un programa que tiene como objetivo compartir las enseñanzas de las Escrituras, celebrando la gloria de Dios, con el deseo de reflejar su carácter con cada enseñanza.

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Daniel-155 La vida de oración de Daniel

En el libro de Daniel vemos que la vida de oración del profeta era real y dinámica. Daniel reconocía que necesitaba tiempo con Dios para poder cumplir fielmente con todas las responsabilidades que tenía en su trabajo, y hacía de su tiempo a solas con Dios una prioridad inalterable. Daniel sabía que el Dios del cielo escuchaba sus oraciones, y este venía ante Dios sistemáticamente, tres veces al día, como leemos en el capítulo seis. Cuando Daniel oraba no recitaba interminables poesías, ni hacía vanas repeticiones. Vemos en el libro que Daniel hablaba con Dios; en el capítulo 2 y en el 9 vemos cómo consultaba con Dios lo que no entendía, para recibir sabiduría de Dios; vemos también que Daniel daba gracias por lo que Dios hacía (capítulo 2), confesaba sus pecados a Dios, (capítulo 9), e intercedía también por su pueblo pidiendo perdón y dirección. Y leemos que Dios escuchaba a Daniel y atendía a sus necesidades. En el Capítulo 11:12 Dios le dice: “Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras”¿Sabes que cuando oramos, el mismo Dios que escuchaba a Daniel nos escucha también a nosotras si vamos a Él con sinceridad y humildad?No solo oraba Daniel a Dios sistemáticamente, sino que se juntaba con otros para orar cuando tenía situaciones especiales, para que sus amigos oraran con él. En el capítulo 2, cuando Daniel informó al capitán enviado por Nabucodonosor de que interpretaría el sueño del rey, vemos que Daniel salió de la presencia del capitán, y fue a ver a sus amigos para pedirles que oraran con él en cuanto a este tema.”Ante la prueba, y con necesidad de sabiduría, Daniel fue a sus íntimos amigos para que oraran con él. Y nos dice el versículo 19 que Dios contestó estas oraciones, y “el secreto fue revelado a Daniel en visión de noche, por lo cual bendijo Daniel al Dios del cielo.” Daniel no solo venía a Dios a pedir favores. Vemos que Daniel venía a Dios a alabarlo por su carácter divino y las contestaciones a las oraciones. Daniel 2: 20-23: “Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría.Él muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. Él revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz. A ti, oh Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado sabiduría y fuerza, y ahora me has revelado lo que te pedimos; pues nos has dado a conocer el asunto del rey.”En humildad y agradecimiento, Daniel alababa a Dios por darle la sabiduría para entender y la fuerza para presentarse ante el rey. ¡Qué bendición ver que en su oración, Daniel reconocía que lo que había sucedido era de la mano de Dios, para dar gloria al Dios de poder y sabiduría. Esta actitud de humildad y agradecimiento contrasta con la soberbia demostrada por el rey Beltsasar, que lo llevó a su propia destrucción y a la llegada de los medos al poder. En el capítulo seis de Daniel, Darío el medo gobernada en Babilonia, y nos dice el texto que le pareció bien instituir 120 sápatras, o gobernadores de provincias, que gobernaran toda la tierra, y sobre todos estos puso a tres hombres, uno de los cuales era Daniel. Nos dice el texto que Daniel tenía algo especial que los otros no tenían, por lo que el rey estaba pensando ponerlo sobre todos ellos. Así fue que los otros, por celos, comenzaron a buscar alguna manera de condenar a Daniel. Estos hombres envidiosos buscaban ocasión para denunciar a Daniel por cualquier cosa, mas después de examinar su vida nos dice el versículo 4 que “no podían hallar ocasión alguna o falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue hallado en él.” Por lo que concluyeron:: “No hallaremos contra este Daniel ocasión...

11 MIN2 days ago
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Daniel-155 La vida de oración de Daniel

Daniel-154 De Cristo a los últimos tiempos

El libro de Daniel nos muestra movimientos históricos que ocurrirían antes de que viniera el Mesías, y también habla de lo que ocurrirá al final de los tiempos, antes de su segunda venida. En el capítulo nueve, encontramos a Daniel intercediendo por su pueblo ante Dios. Daniel sabía que casi habían pasado los setenta años que Dios había dicho que estarían cautivos lejos de Jerusalén, y tomó el tiempo de pedir perdón a Dios por su pecado y el del pueblo. Mientras oraba a Dios, Daniel recibió palabra divina por medio del ángel Gabriel, el cual le habló del tiempo que pasaría desde el edicto que pronto daría Ciro, rey de Persia para la construcción del templo, hasta que Cristo diera su vida para redimir los pecados; y luego, tras un tiempo indefinido, lo que ocurriría durante los últimos días antes de la segunda venida de Cristo, al fin de los tiempos aquí en la tierra. El ángel le habló de setenta semanas, divididas en siete semanas, sesenta y dos semanas, y una semana. Los expertos están de acuerdo en que estas son semanas de años, cada semana representando siete años. Las primeras siete semanas representaban la construcción del templo, las siguientes sesenta y dos el tiempo hasta la llegada del Mesías a la tierra, y la última semana, la que precedería la segunda venida del Mesías. Creemos que la última semana de años profetizada en Daniel trata los siete años de tribulación que en un futuro nos llevarán al fin de los tiempos, cuando Cristo venga a reinar por la eternidad. Esto implica que los años desde Cristo hasta nuestros días son una pausa entre la semana 69 y la última semana que está por venir. Todo esto te puede parecer extraño; es posible que jamás lo hayas oído, pero es parte de las Sagradas Escrituras, y Dios nos lo ha dejado para que cuando los tiempos vengan, podamos ver Su mano en los acontecimientos y podamos entender algo de lo que ocurrirá mientras esperamos. Esto es un regalo de Dios, pues podría habernos dejado ignorantes, sin información ni aviso; pero Dios nos ha dado suficiente información para que podamos elegir cómo vivir para recibir una herencia eterna en los cielos. Permíteme leer unos versículos del capítulo 9, las palabras que el ángel habló a Daniel. (Daniel 9:24-27):“Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí;”En este texto leemos que Ciro daría permiso al pueblo de Dios de volver a Jerusalén y restaurar la ciudad y el templo. A partir de ahí pasarían 69 semanas de años, que el ángel divide en siete semanas y 62 semanas. Como comenté anteriormente, el primer periodo de siete semanas, 49 años, es lo que se tardó en la reconstrucción del templo, lo cual encontramos narrado en detalle en el libro de Nehemías. Las siguientes 62 semanas son los 434 años restantes hasta que en el año 30 dc Jesús inició su ministerio en la entrada triunfante en Jerusalén. Es precioso mirar estos eventos desde nuestra perspectiva histórica, porque podemos ver que los tiempos han encajado perfectamente. Daniel 9:26 nos anuncia que el Mesías moriría por los pecados del mundo, diciendo: “Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí” Este texto describe lo que Jesús sufrió en la cruz. Su vida no fue quitada por su causa, sino por la nuestra. Como indica el texto, Jesús murió, mas no por sí, sino por cada pecador en la historia de la humanidad, para que en...

11 MIN4 days ago
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Daniel-154 De Cristo a los últimos tiempos

Daniel-153 Profecía de los reinos

Si te gusta la historia, te encantará estudiar el libro de Daniel para descubrir los diferentes reinos que pasaron por la tierra santa desde los tiempos de Daniel hasta los días de Jesús. Desde el imperio babilónico, pasando por los medos y persas, por Grecia y por el imperio romano, Daniel habla de los diferentes reyes y reinos.La profecía es un tema delicado, porque muchos han intentado jugar con el tiempo y eventos, e intentar adivinar lo que sucederá y cuándo. No es ese el propósito de la profecía Bíblica, y los que hacen esto, están jugando a ser Dios, cosa que Dios rechaza claramente. Solo Dios sabe los tiempos y acontecimientos. El propósito de la profecía divina es que, al verla cumplirse, podamos confiar en que Él es Soberano y todo lo que dice hace. El cumplimiento de la profecía nos debe dar paz y tranquilidad, sabiendo que en el que confiamos es fiel y verdadero. En el capítulo 2, el rey Nabucodonosor tuvo un sueño profético que Daniel había podido interpretar. El rey había soñado y había visto una imagen hecha de múltiples materiales; la cabeza era de oro, los brazos y el pecho de plata, el vientre y los muslos de bronce, las piernas de hierro, y los pies, parte de hierro u parte de barro. Mientras el rey miraba la estatua, una piedra fue cortada, pero no con mano de hombre, dice el texto, y desmenuzó la estatua, y la piedra “fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra.” Daniel no solo le dijo al rey lo que había soñado, sino que le dijo lo que el sueño significaba. La cabeza de oro fino era Nabucodonosor, mostrando su poder, su fuerza y su majestad. Babilonia tenía dominio sobre todo lo que le rodeaba, mas como todo, su reino pasaría. Después de este se levantaría otro reino inferior al suyo (39), y luego un tercer reino que dominaría toda la tierra (39). Un reino fuerte como el hierro desmenuzaría y quebrantaría todo a su paso (40), este estaría unido por alianzas humanas, pero era un reino dividido (41); como dice el texto, “en parte fuerte, en parte frágil” (42) Esto ocurriría a través de los años, pero sin duda venía, y Dios lo había revelado a Daniel y al rey.En el sueño, esta estatua era desmenuzada por una piedra cortada, no por mano humana, dice. y “la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra.”Este versículo y los que continuan anuncian el reino de Mesías: “Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre,” Este reino del que nos habla el versículo 44 es el reino eterno del Mesías. En la segunda parte del libro de Daniel tenemos abundante profecía sobre los siglos que vendrían y hasta el fin de los tiempos. El capitulo 7 nos narra un sueño de Daniel, donde cuatro bestias subían del mar. Vio Daniel un león, seguido de un oso, seguido de un leopardo y después se levantaba una bestia diferente y fuerte. Mas después de las bestias vio al hijo de hombre, que se acercaba al Anciano de días, que juzgaba la tierra, y a este le fue dado el dominio por los siglos. Al preguntar Daniel por la interpretación se le dijo: “Estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes que se levantarán en la tierra.”Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre.”Un par de años más tarde, nos narra el capítulo ocho que Daniel tuvo otra visión, en la que estas mismas verdades que estaban por suceder fueron representadas por un carnero y un macho cabrío. Estas tres visiones en los capítulos 2, 7 y 8 representaban los mismos eventos, los cuales vendrían con seguridad. La primera bestia del sueño en el capítulo 7 era un león alado. El león representaba a la Babilonia del tiempo de Daniel, siendo el león un símbolo común de...

10 MIN1 weeks ago
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Daniel-153 Profecía de los reinos

Daniel-152 Una lección sobre la soberbia

Hay dos narraciones en el libro de Daniel que nos muestran cómo Dios habló a dos reyes babilonios, dándoles la oportunidad de reconocer a Dios como soberano en la tierra. Estos reyes fueron Nabucodonosor, por una lado, y su descendiente, Belsasar, por otro. La reacción de estos hombres ante la mano de Dios en sus vidas nos muestran una verdad universal sobre la soberbia humana. En el capítulo 4 de Daniel, Nabucodonosor, rey de Babilonia nos narra su testimonio de su encuentro con Dios y de lo que esto produjo en su vida. El poderoso rey comienza así su narración: “Nabucodonosor rey, a todos los pueblos, naciones y lenguas que moran en toda la tierra: Paz os sea multiplicada. Conviene que yo declare las señales y milagros que el Dios Altísimo ha hecho conmigo. ¡Cuán grandes son sus señales, y cuán potentes sus maravillas! Su reino, reino sempiterno, y su señorío de generación en generación.”Es bonito ver que un hombre tan poderoso reconociera la soberanía de Dios, pero si seguimos escuchando su historia veremos que no siempre había sido así. Ya sabemos que había conocido a Daniel, y había visto el poder de Dios con la revelación de su sueño. Tuvo también el encuentro con los tres amigos de Daniel, Sadrac, Mesac y Abednego, y vio el poder de Dios, e incluso reconoció que Dios merecía toda honra. Y ahora nos cuenta los acontecimientos que cambiaron su vida para siempre. “Yo Nabucodonosor estaba tranquilo en mi casa, y floreciente en mi palacio.Vi un sueño que me espantó, y tendido en cama, las imaginaciones y visiones de mi cabeza me turbaron.”El rey llamo a Daniel, y le contó su sueño para que se lo interpretara: “Me parecía ver en medio de la tierra un árbol, cuya altura era grande. Crecía este árbol, y se hacía fuerte, y su copa llegaba hasta el cielo, y se le alcanzaba a ver desde todos los confines de la tierra. Su follaje era hermoso y su fruto abundante, y había en él alimento para todos. Debajo de él se ponían a la sombra las bestias del campo, y en sus ramas hacían morada las aves del cielo, y se mantenía de él toda carne. Vi en las visiones de mi cabeza mientras estaba en mi cama, que he aquí un vigilante y santo descendía del cielo. Y clamaba fuertemente y decía así: Derribad el árbol, y cortad sus ramas, quitadle el follaje, y dispersad su fruto; váyanse las bestias que están debajo de él, y las aves de sus ramas. Mas la cepa de sus raíces dejaréis en la tierra, con atadura de hierro y de bronce entre la hierba del campo; sea mojado con el rocío del cielo, y con las bestias sea su parte entre la hierba de la tierra. Su corazón de hombre sea cambiado, y le sea dado corazón de bestia, y pasen sobre él siete tiempos.”Cuando Daniel escuchó el sueño y supo su interpretación, nos narra el texto que se “quedó atónito casi una hora, y sus pensamientos lo turbaban.” ¿Cómo podría darle al rey la interpretación, siendo tan mala? Daniel “respondió y dijo: Señor mío, el sueño sea para tus enemigos, y su interpretación para los que mal te quieren.”Daniel no deseaba esto para el rey, y desde luego temía que cuando le diera la interpretación, el rey se enfadara con él.Mas se armó de valor y le dijo “El árbol que viste, que crecía y se hacía fuerte, y cuya copa llegaba hasta el cielo, y que se veía desde todos los confines de la tierra, …tú mismo eres, oh rey, que creciste y te hiciste fuerte, pues creció tu grandeza y ha llegado hasta el cielo, y tu dominio hasta los confines de la tierra.”Nabucodonosor se había hecho fuerte y muchos dependían de su provisión y protección. Era conocido y reverenciado. Sin embargo, como había visto en el sueño, del cielo vino la órden de que el árbol fuera cortado y destruido. Mas las raíces del árbol no serían destruidas. En el sueño, el tronco que quedaba después de cortar el árbol debía ser sujetado con hierro y bronce y dejado por siete tiempos.

12 MIN1 weeks ago
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Daniel-152 Una lección sobre la soberbia

Daniel-151 Dios cuida a los suyos

Vimos en el capítulo 1 de Daniel cómo Dios cuidó a Daniel, Sadrac, Mesac y Abednego cuando estos decidieron honrar a Dios con su dieta, y fueron fortalecidos y prosperados. En el capítulo dos del libro de Daniel pudimos leer la narración del evento que llevó a Daniel al puesto de jefe de los sabios de Babilonia y gobernador de la provincia.Nabucodonosor había tenido un sueño que ningún sabio de la corte había podido interpretar. Dios reveló a Daniel el sueño del rey y la interpretación del sueño, y este lo desveló a Naucodonosor. Nos dice el texto que Nabucodonosor respondió humildemente y dio gloria al Dios de Daniel diciendo: “Ciertamente el Dios vuestro es Dios de dioses, y Señor de los reyes, y el que revela los misterios, pues pudiste revelar este misterio.”Así es como Daniel había llegado a ocupar un puesto de liderazgo en el gobierno en Susa y cómo sus tres amigos, Sadrac, Mesac y Abed-nego llegaron a supervisar los negocios de la corte. Dios había cuidado de los suyos. ¿Se muestra siempre así el cuidado de Dios, haciendo que todos nuestros negocios vayan bien y poniéndonos en posiciones de honra? Veamos cómo Dios siguió cuidando a estos hombres que querían honrarlo. Nabucodonosor había prosperado y su reino era fuerte. Para celebrar su grandeza, hizo que fabricaran un monumento hecho completamente de oro, y la alzaron en honor al rey; en la inauguración, este pidió que se pregonara: “Así ha dicho el rey, que “al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado; y cualquiera que no se postre y adore, inmediatamente será echado dentro de un horno de fuego ardiendo.”Dios había protegido a Daniel y a sus compañeros, los había exaltado a una posición acomodada, pero ahora estaban siendo probados de nuevo. ¿Se postrarían ante este ídolo, o permanecerían fieles al único Dios, Jehová? ¿Los libraría Dios en esta prueba? Sadrac, Mesac y Abednego rehusaron inclinarse ante esta estatua, y esto fue usado en contra de ellos por los caldeos que los odiaban. Leemos en Daniel 3:8,12 que “Algunos varones caldeos vinieron y acusaron maliciosamente a los judíos” diciendo “Hay unos varones judíos, los cuales pusiste sobre los negocios de la provincia de Babilonia: Sadrac, Mesac y Abed-nego; estos varones, oh rey, no te han respetado; no adoran tus dioses, ni adoran la estatua de oro que has levantado.”Sadrac, Mesac y Abed-nego eran fieles a su Dios, y no iban a adorar una estatua, aunque esto significara deshonrar al rey. Para ellos era mucho más importante honrar al Dios del universo. No tenemos mención de Daniel en esta ocasión. Quizás estaba fuera de la ciudad supervisando algún asusto, o quizás no se esperaba de él que asistiera a tales eventos, pero vemos que no pudo hacer nada para ayudarlos. Fueron traídos los tres ante el rey Nabucodonosor, y este les dio un ultimátum para que se postraran ante la estatua y no perecieran en el horno de fuego que les esperaba, mas ellos respondieron: “He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado. (3:17-18)Ellos esperaban que Dios los librara, pero estaban dispuestos a morir si era necesario; habían determinado permanecer fieles. El rey, airado por la respuesta de los jóvenes, mandó que se calentara el horno siete veces más de lo que se solía calentar, y los sentenció a morir en el horno de fuego. “Entonces estos varones fueron atados con sus mantos, sus calzas, sus turbantes y sus vestidos, y fueron echados dentro del horno de fuego ardiendo. Y como la orden del rey era apremiante, y lo habían calentado mucho, la llama del...

9 MIN1 weeks ago
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Daniel-151 Dios cuida a los suyos

Daniel-150 Adaptarse o triunfar

Ser tú misma, con tu familia, con los de tu iglesia, es fácil y agradable. ¿Pero qué pasa cuando comienzas un nuevo trabajo, conoces nuevos amigos o vas a un lugar nuevo? Las personas en este entorno no te conocen, y tú quieres quedar bien. No quieres ser diferente ni llamar mucho la atención, por lo que se suele creer que debes adaptarte y encajar. Solemos oír la expresión “adaptarse o morir”, pero no siempre es así. Está bien ser flexible, adaptarse, pero ¿qué de tus principios? ¿deben estos cambiarse según el contexto? Por lo que hemos leído de la Palabra de Dios hasta ahora, hemos podido ver que el problema del pueblo de Israel se basaba en el deseo de conformarse a los pueblos de alrededor, dejando de lado los principios que Dios había establecido. Los mandamientos dados en el monte Sinaí son principios estables que no se podían adaptar según contexto. En el nuevo testamento, dice Romanos 12:2: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”Los principios que Dios nos ha dado transcienden el espacio y el tiempo. Cuando Pablo dijo “no os conforméis a este siglo” su audiencia no era la misma que la de los tiempos de Daniel, ni tampoco la nuestra. Sin embargo, este versículo de la Biblia es aplicable a nosotros también. No debo conformarme a este siglo, adaptándome a sus principios de bien y mal. Principalmente porque la sociedades varían y lo que es correcto en un lugar o un momento en el tiempo varía según gobernantes, modas, o situación. Por eso Dios, aunque a su pueblo en el antiguo testamento dio leyes específicas de organización civil, a nosotros nos ha dado sus mandamientos y principios generales de moralidad y conducta que muestren amor a Dios y al prójimo. Según el texto en Romanos, debemos ir transformándonos, pero no para ser como otros, Debemos ir día a día renovando nuestro entendimiento por medio de Su Palabra para poder saber y seguir la voluntad de Dios para nuestras vidas, la cual es agradable y es perfecta. Debemos transformarnos para ser cada día más como Él es. Cuando los babilonios atacaron Jerusalén, llevaron cautivos jóvenes de la clase alta que pudieran integrarse en la cultura babilónica y trabajar para el rey en diversos puestos de estado. Nos narra Daniel 1:3-6: “Y dijo el rey a Aspenaz, jefe de sus eunucos, que trajese de los hijos de Israel, del linaje real de los príncipes, muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos. Y les señaló el rey ración para cada día, de la provisión de la comida del rey, y del vino que él bebía; y que los criase tres años, para que al fin de ellos se presentasen delante del rey. Entre éstos estaban Daniel, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá.”Daniel y sus tres amigos suyos llegaron a la corte del rey Nabucodonosor, y queriendo seguir las leyes morales y alimenticias de Israel rogaron a Aspezaz que les permitiera comer su propia dieta. Dice el versículo 8 que “Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.” Le propuso así Daniel: “Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez días, y nos den legumbres a comer, y agua a beber. Compara luego nuestros rostros con los rostros de los muchachos que comen de la ración de la comida del rey, y haz después con tus siervos según veas.”Quizá era por no comer carne sacrificada a los ídolos, quizás para no beber vino, pero Daniel decidió que se abstendría si era necesario del consumo de buena comida para poder mantenerse puro ante Dios.

10 MIN2 weeks ago
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Daniel-150 Adaptarse o triunfar

Daniel-149 Daniel

El libro de Daniel es fascinante. Narra historias asombrosas que se han contado a través de los siglos, y además contiene profecía que transciende más allá de nuestros días. Daniel llegó a ser conocido por el pueblo judío por su fidelidad al Señor. El libro de Ezequiel, aunque posicionado antes del libro de Daniel en nuestras Biblias, habla ya del personaje de Daniel. Esto lo vemos en una de las advertencias de Ezequiel al pueblo. Cuando el profeta habló sobre la destrucción que vendría a Jerusalén, les dijo en el 14:14: “si estuviesen en medio de ella estos tres varones, Noé, Daniel y Job, ellos por su justicia librarían únicamente sus propias vidas, dice Jehová el Señor. “ Y en el 16, 18 y 20 insiste:si estos tres varones estuviesen en medio de ella, vivo yo, dice Jehová el Señor, ni a sus hijos ni a sus hijas librarían; ellos solos serían librados, y la tierra quedaría desolada.” La intercesión de estos grandes hombres de Dios no podría salvarlos. Con estos textos Dios dejaba claro que el justo vive por su propia fe y confianza en Dios, y cada uno es responsable de su propia vida y cómo la vive. Aunque otros pueden orar por nuestro bienestar espiritual, cada cual es responsable de su condición ante Dios. La sabiduría e integridad de Daniel era conocida por todos. Esto lo vemos también reflejado en el mensaje que Dios dio al príncipe de Tiro. Dios iba a castigar a este rey por enaltecerse en su sabiduría y considerarse a sí mismo un dios; en Ezequiel 28:3 le dice : “he aquí que tú eres más sabio que Daniel; no hay secreto que te sea oculto.” Todos sabían que Daniel recibía palabra de Dios mismo, mas Daniel nunca se había enaltecido a sí mismo, sino que sabía de dónde venía su sabiduría y le daba la honra a Dios. Al principio del libro se nos presenta a Daniel como un joven de unos 17 años que fue llevado de Jerusalén a Babilonia durante la primera ola de cautivos exiliados. Nabucodonosor, rey de Babilonia, había pedido al eunuco Aspenaz que trajera jóvenes nobles de Jerusalén que serían enseñados y entrenados para servir al rey. Como veremos en el libro, Dios llevó a Daniel a lo más alto de la administración en Babilonia, y para cuando Ezequiel comenzó su ministerio en Babilonia, Daniel ya era conocido y respetado por los judíos; por eso el profeta lo incluye entre los tres justos intercesores.La primera parte del libro de Daniel nos narra historias del carácter íntegro de Daniel y tres otros jóvenes judíos en la corte real en Babilonia. La segunda parte del libro nos presenta profecía valiosa sobre el fin del cautiverio, el regreso del pueblo a Jerusalén, la construcción del templo de Nehemías, y los 453 años que seguirían hasta la llegada del Mesías. Y por si esto no fuera totalmente fascinante, también incluye los eventos que ocurrirán en los últimos días, los siete años de tribulación que precederán a la segunda venida de Cristo y el reino milenial. Hay críticos que han intentado explicar la cantidad de información histórica detallada en el libro de Daniel diciendo que hay varios autores del libro en diferentes periodos de la historia, pero lo cierto es que los judíos durante el paso de los siglos e historiadores serios no pueden dar explicaciones alternativas a la evidencia de que Daniel es, sin duda, un libro inspirado por Dios con detalles proféticos que se han cumplido hasta ahora fielmente y sin tacha. Es por esto que la profecía que está por cumplirse puede ser creída, con confianza de que el Dios Soberano ha determinado lo que ha de ocurrir en los últimos tiempos. Al leer el libro de Daniel, encontrarás evidencia de la providencia de Dios. En su poder y sabiduría, Dios conoce al ser humano, controla el corazón de reyes, y tiene un plan perfecto para hacer justicia y proveer esperanza para los justos. Vemos en las historias de Daniel y sus amigos la protección de Dios en sus vidas y la dirección...

6 MIN2 weeks ago
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Daniel-149 Daniel

Ezequiel-148 El buen Pastor

Dios había compartido a través de los profetas su plan de vivificar al pueblo de Israel. Israel y Judá, las cuales se habían dividido hacía mucho años volverían a ser una, con un espíritu nuevo en el corazón de cada uno que confiara en Dios, con un corazón de carne deseoso de agradar al Dios del cielo y de la Tierra. Esto era una profecía que no se cumpliría en cuestión de unos años. Más bien, entendemos que esto está por cumplirse. Pero Dios proclamó que Él guardaría su pacto y enviaría un pastor que apacentaría al pueblo. ¿Por qué esta imagen de un pastor? Recordemos que el pueblo de Israel había cuidado ovejas durante siglos. Eran pastores, y sabían la importancia de un pastor que con cuidado y sabiduría apacentara el rebaño. En el capítulo 34 Dios denuncia a los pastores de Israel, porque en lugar de cuidar al rebaño, se habían beneficiado a sí mismos. Estos no eran pastores de ovejas exactamente. El reproche iba dirigido a los líderes religiosos de Israel. Recordemos que el gobierno del pueblo de Israel había estado históricamente vinculado al liderazgo espiritual. Aquí Dios denuncia las injusticias de aquellos que debiendo cuidar al pueblo se habían aprovechado de su posición para avanzarse ellos mismos. Leemos en los versículos 2-4:“¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No apacientan los pastores a los rebaños? Coméis la grosura, y os vestís de la lana; la engordada degolláis, mas no apacentáis a las ovejas. No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada, no volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia.”Dios tenía palabras duras para estos pastores. Mas Dios promete que Él mismo sería el Buen Pastor para sus ovejas. Lo leemos en los versículos 11 y 12: “Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré. Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad.” “Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; las traeré a su propia tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas, y en todos los lugares habitados del país. En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel estará su aprisco; allí dormirán en buen redil, y en pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel.”¿Te recuerda este texto a un salmo conocido? El rey David había escrito el salmo 23 muchos años antes, y ahora, cuando todo Israel estaba disperso y cautivo en tierra ajena, Dios da la promesa de que Él mismo, el Buen pastor, sería el que se ocuparía de juntar a sus ovejas y apacentarlas como solo Él puede hacerlo. En el capítulo 34:23 Dios prometió “levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor.”Y el 37:24 dice “Mi siervo David será rey sobre ellosy todos ellos tendrán un solo pastor; y andarán en mis preceptos, y mis estatutos guardarán, y los pondrán por obra.” Dios juntaría a sus ovejas en un redil en este nuevo pastor, un nuevo David. El rey David había sido también un pastor de ovejas. Había defendido a su rebaño del oso y del león, y luego había dirigido fielmente a la nación. Dios promete que vendría un nuevo David, un nuevo pastor que apacentaría a su pueblo. Este nuevo David es Mesías, el Cristo, el que dijo en el evangelio de Juan 10:11 “Yo soy el Buen Pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.”Este es el Buen pastor del Salmo 23. Dios Padre y Dios hijo, en una sola esencia, es el Pastor amado. Por si no lo hubiera dejado claro, nos dice en el 16: “Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la...

7 MIN2 weeks ago
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Ezequiel-148 El buen Pastor

Ezequiel-147 El valle de los huesos secos

Dios había prometido que Su pueblo volvería a revivir, y se arrepentiría de su camino e iría en busca de Dios un día. Esto no ocurriría en los días de Ezequiel, y aún en los nuestros no se ha llegado a ver, pero sin duda ese día llegará. En el capítulo 37 de Ezequiel, el profeta nos narra cómo Dios lo llevó a un valle lleno de huesos humanos, huesos secos ya, que no tenían tejido vivo en ellos y le preguntó Dios: “Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos?”Nos cuenta el encuentro Ezequiel (37:3-6):“Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes. Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová.Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis.Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová.”Y así fue, nos sigue narrando Ezequiel cómo ocurrió:”Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso.Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu.Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies;un ejército grande en extremo.”Algo extraño e increíble había ocurrido en ese valle. ¿Por qué había hecho esto Dios? ¿Qué quería comunicar con todo esto?Continúa narrando Ezequiel: ”Me dijo luego: Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo destruidos.Por tanto, profetiza, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel.Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de vuestras sepulturas, pueblo mío.Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová.”Esta fue una manera clara y vívida de explicar lo que Dios quería hacer con su pueblo. La intención de Dios estaba sobre la mesa. Ese era su plan, y su plan no cambiaría. Cuando Dios habla, Dios hace. Es más, el versículo 14 dice: cuando esto ocurra, sabréis que yo (Dios) hablé, y lo hice, dice Jehová. En la historia reciente hemos podido ver cómo la primera parte de esta visión profética se hizo realidad, cuando de los confines de la tierra, la nación de Israel, que estaba muerta, sus huesos secos, fue transformada, juntados los huesos y restaurados los tendones, cubiertos de carne y piel, metafóricamente hablando. La nación de israel, contra todas las expectativas, volvió a resurgir físicamente. Mas como dice el texto de Ezequiel, “no había en ellos espíritu”. La nació existe, pero sus corazones todavía no han sido convertidos. Mas llegará el día en que Dios cumplirá el resto de la profecía. Como ya se podía leer en Ezequiel 11:19 y se repetía en el 36:26, Dios dijo: “les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne.” Un día Dios soplará sobre ellos espíritu de vida, y todo el mundo sabrá que Dios es el que da vida; Él es el que cambia los corazones. El pueblo de Israel reconocerá a aquel que los amó, y toda aquel que en el mundo entero lo reconozca, participa ya de este espíritu de vida que solo Cristo puede dar. Dios, en su misericordia ha extendido esta vida a cada persona que reconociendo su condición...

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Ezequiel-147 El valle de los huesos secos

Ezequiel-146 Israel la infiel

Una de las comparaciones que hace Ezequiel del pueblo de Israel es la de una esposa infiel. El capítulo 16 nos narra una parábola de cómo Dios mostró su amor hacia este pueblo, y cómo el pueblo, ingrato e infiel había rechazado este amor fiel y se había ido tras otros pueblos que al contrario de amarlos, los maltrataban. Es una imagen clara y triste que muestra una cruda realidad. Ezequiel 16:3-7: “Así ha dicho Jehová el Señor sobre Jerusalén: Tu origen, tu nacimiento, es de la tierra de Canaán; tu padre fue amorreo, y tu madre hetea.Y en cuanto a tu nacimiento, el día que naciste no fue cortado tu ombligo, ni fuiste lavada con aguas para limpiarte, ni salada con sal, ni fuiste envuelta con fajas.No hubo ojo que se compadeciese de ti para hacerte algo de esto, teniendo de ti misericordia; sino que fuiste arrojada sobre la faz del campo, con menosprecio de tu vida, en el día que naciste.Y yo pasé junto a ti, y te vi sucia en tus sangres, y cuando estabas en tus sangres te dije: ¡Vive! Sí, te dije, cuando estabas en tus sangres: ¡Vive!Te hice multiplicar como la hierba del campo; y creciste y te hiciste grande, y llegaste a ser muy hermosa;Dios rescató a Israel de la muerte segura, y lo hizo Su pueblo, cuidándolo y haciéndolo hermoso.El 16:14 dice: “Y salió tu renombre entre las naciones a causa de tu hermosura; porque era perfecta, a causa de mi hermosura que yo puse sobre ti, dice Jehová el Señor.”Mas en la hermosura y prosperidad el pueblo volvió su mirada a sí mismo: Leemos en el 16:15 y 17 “Pero confiaste en tu hermosura, y te prostituiste a causa de tu renombre, y derramaste tus fornicaciones a cuantos pasaron;… Tomaste asimismo tus hermosas alhajas de oro y de plata que yo te había dado, y te hiciste imágenes de hombre y fornicaste con ellas”Dios la compara con una esposa infiel y continúa denunciando lo que Israel había hecho con sus hijos e hijas: 20-22 “Además de esto, tomaste tus hijos y tus hijas que habías dado a luz para mí, y los sacrificaste a ellas para que fuesen consumidos. ¿Eran poca cosa tus fornicaciones,21para que degollases también a mis hijos y los ofrecieras a aquellas imágenes como ofrenda que el fuego consumía?22Y con todas tus abominaciones y tus fornicaciones no te has acordado de los días de tu juventud, cuando estabas desnuda y descubierta, cuando estabas envuelta en tu sangre.”¡No se acordaron de donde habían salido—y menospreciaron el amor que Dios les había mostrado! Rescatada, cuidada, elegida para gloria, y ahora se daba a cualquiera que pasara, gratuitamente y sin reparo, sacrificando incluso a sus hijos ante dioses falsos.”Las descripciones del capítulo 16 son extremamente claras, de modo que no las leeré en voz alta para no herir la sensibilidad de ninguna, pero Dios claramente compara a su pueblo rescatado con una joven que después de haber sido rescatada de una muerte segura al nacer, es criada con todo el amor del mundo, cuidada, preparada para ser la heredera de la casa, y por voluntad propia deja al que tanto la amó para ir tras muchos otros de forma promiscua y vergonzosa. Ezequiel aquí la compara a una ramera, pero a diferencia de esta, Israel hace todo esto gratuitamente, y si esto fuera poco, Dios le dice: 16: 31-34: “Y no fuiste semejante a ramera, en que menospreciaste la paga,sino como mujer adúltera, que en lugar de su marido recibe a ajenos.A todas las rameras les dan dones; mas tú diste tus dones a todos tus enamorados; y les diste presentes, para que de todas partes se llegasen a ti en tus fornicaciones.Se les acercaba un juicio en el que todos estos pueblos con los que Israel había flirteado y como dice el texto “fornicado y adulterado”, vendrían contra ellos para destruirlos. Y Dios les dice en el 16:43: “Por cuanto no te acordaste de los días de tu juventud, y me provocaste a ira en todo esto, por eso, he aquí yo también traeré...

11 MIN3 weeks ago
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Ezequiel-146 Israel la infiel

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Daniel-155 La vida de oración de Daniel

En el libro de Daniel vemos que la vida de oración del profeta era real y dinámica. Daniel reconocía que necesitaba tiempo con Dios para poder cumplir fielmente con todas las responsabilidades que tenía en su trabajo, y hacía de su tiempo a solas con Dios una prioridad inalterable. Daniel sabía que el Dios del cielo escuchaba sus oraciones, y este venía ante Dios sistemáticamente, tres veces al día, como leemos en el capítulo seis. Cuando Daniel oraba no recitaba interminables poesías, ni hacía vanas repeticiones. Vemos en el libro que Daniel hablaba con Dios; en el capítulo 2 y en el 9 vemos cómo consultaba con Dios lo que no entendía, para recibir sabiduría de Dios; vemos también que Daniel daba gracias por lo que Dios hacía (capítulo 2), confesaba sus pecados a Dios, (capítulo 9), e intercedía también por su pueblo pidiendo perdón y dirección. Y leemos que Dios escuchaba a Daniel y atendía a sus necesidades. En el Capítulo 11:12 Dios le dice: “Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras”¿Sabes que cuando oramos, el mismo Dios que escuchaba a Daniel nos escucha también a nosotras si vamos a Él con sinceridad y humildad?No solo oraba Daniel a Dios sistemáticamente, sino que se juntaba con otros para orar cuando tenía situaciones especiales, para que sus amigos oraran con él. En el capítulo 2, cuando Daniel informó al capitán enviado por Nabucodonosor de que interpretaría el sueño del rey, vemos que Daniel salió de la presencia del capitán, y fue a ver a sus amigos para pedirles que oraran con él en cuanto a este tema.”Ante la prueba, y con necesidad de sabiduría, Daniel fue a sus íntimos amigos para que oraran con él. Y nos dice el versículo 19 que Dios contestó estas oraciones, y “el secreto fue revelado a Daniel en visión de noche, por lo cual bendijo Daniel al Dios del cielo.” Daniel no solo venía a Dios a pedir favores. Vemos que Daniel venía a Dios a alabarlo por su carácter divino y las contestaciones a las oraciones. Daniel 2: 20-23: “Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría.Él muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. Él revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz. A ti, oh Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado sabiduría y fuerza, y ahora me has revelado lo que te pedimos; pues nos has dado a conocer el asunto del rey.”En humildad y agradecimiento, Daniel alababa a Dios por darle la sabiduría para entender y la fuerza para presentarse ante el rey. ¡Qué bendición ver que en su oración, Daniel reconocía que lo que había sucedido era de la mano de Dios, para dar gloria al Dios de poder y sabiduría. Esta actitud de humildad y agradecimiento contrasta con la soberbia demostrada por el rey Beltsasar, que lo llevó a su propia destrucción y a la llegada de los medos al poder. En el capítulo seis de Daniel, Darío el medo gobernada en Babilonia, y nos dice el texto que le pareció bien instituir 120 sápatras, o gobernadores de provincias, que gobernaran toda la tierra, y sobre todos estos puso a tres hombres, uno de los cuales era Daniel. Nos dice el texto que Daniel tenía algo especial que los otros no tenían, por lo que el rey estaba pensando ponerlo sobre todos ellos. Así fue que los otros, por celos, comenzaron a buscar alguna manera de condenar a Daniel. Estos hombres envidiosos buscaban ocasión para denunciar a Daniel por cualquier cosa, mas después de examinar su vida nos dice el versículo 4 que “no podían hallar ocasión alguna o falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue hallado en él.” Por lo que concluyeron:: “No hallaremos contra este Daniel ocasión...

11 MIN2 days ago
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Daniel-155 La vida de oración de Daniel

Daniel-154 De Cristo a los últimos tiempos

El libro de Daniel nos muestra movimientos históricos que ocurrirían antes de que viniera el Mesías, y también habla de lo que ocurrirá al final de los tiempos, antes de su segunda venida. En el capítulo nueve, encontramos a Daniel intercediendo por su pueblo ante Dios. Daniel sabía que casi habían pasado los setenta años que Dios había dicho que estarían cautivos lejos de Jerusalén, y tomó el tiempo de pedir perdón a Dios por su pecado y el del pueblo. Mientras oraba a Dios, Daniel recibió palabra divina por medio del ángel Gabriel, el cual le habló del tiempo que pasaría desde el edicto que pronto daría Ciro, rey de Persia para la construcción del templo, hasta que Cristo diera su vida para redimir los pecados; y luego, tras un tiempo indefinido, lo que ocurriría durante los últimos días antes de la segunda venida de Cristo, al fin de los tiempos aquí en la tierra. El ángel le habló de setenta semanas, divididas en siete semanas, sesenta y dos semanas, y una semana. Los expertos están de acuerdo en que estas son semanas de años, cada semana representando siete años. Las primeras siete semanas representaban la construcción del templo, las siguientes sesenta y dos el tiempo hasta la llegada del Mesías a la tierra, y la última semana, la que precedería la segunda venida del Mesías. Creemos que la última semana de años profetizada en Daniel trata los siete años de tribulación que en un futuro nos llevarán al fin de los tiempos, cuando Cristo venga a reinar por la eternidad. Esto implica que los años desde Cristo hasta nuestros días son una pausa entre la semana 69 y la última semana que está por venir. Todo esto te puede parecer extraño; es posible que jamás lo hayas oído, pero es parte de las Sagradas Escrituras, y Dios nos lo ha dejado para que cuando los tiempos vengan, podamos ver Su mano en los acontecimientos y podamos entender algo de lo que ocurrirá mientras esperamos. Esto es un regalo de Dios, pues podría habernos dejado ignorantes, sin información ni aviso; pero Dios nos ha dado suficiente información para que podamos elegir cómo vivir para recibir una herencia eterna en los cielos. Permíteme leer unos versículos del capítulo 9, las palabras que el ángel habló a Daniel. (Daniel 9:24-27):“Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí;”En este texto leemos que Ciro daría permiso al pueblo de Dios de volver a Jerusalén y restaurar la ciudad y el templo. A partir de ahí pasarían 69 semanas de años, que el ángel divide en siete semanas y 62 semanas. Como comenté anteriormente, el primer periodo de siete semanas, 49 años, es lo que se tardó en la reconstrucción del templo, lo cual encontramos narrado en detalle en el libro de Nehemías. Las siguientes 62 semanas son los 434 años restantes hasta que en el año 30 dc Jesús inició su ministerio en la entrada triunfante en Jerusalén. Es precioso mirar estos eventos desde nuestra perspectiva histórica, porque podemos ver que los tiempos han encajado perfectamente. Daniel 9:26 nos anuncia que el Mesías moriría por los pecados del mundo, diciendo: “Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí” Este texto describe lo que Jesús sufrió en la cruz. Su vida no fue quitada por su causa, sino por la nuestra. Como indica el texto, Jesús murió, mas no por sí, sino por cada pecador en la historia de la humanidad, para que en...

11 MIN4 days ago
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Daniel-154 De Cristo a los últimos tiempos

Daniel-153 Profecía de los reinos

Si te gusta la historia, te encantará estudiar el libro de Daniel para descubrir los diferentes reinos que pasaron por la tierra santa desde los tiempos de Daniel hasta los días de Jesús. Desde el imperio babilónico, pasando por los medos y persas, por Grecia y por el imperio romano, Daniel habla de los diferentes reyes y reinos.La profecía es un tema delicado, porque muchos han intentado jugar con el tiempo y eventos, e intentar adivinar lo que sucederá y cuándo. No es ese el propósito de la profecía Bíblica, y los que hacen esto, están jugando a ser Dios, cosa que Dios rechaza claramente. Solo Dios sabe los tiempos y acontecimientos. El propósito de la profecía divina es que, al verla cumplirse, podamos confiar en que Él es Soberano y todo lo que dice hace. El cumplimiento de la profecía nos debe dar paz y tranquilidad, sabiendo que en el que confiamos es fiel y verdadero. En el capítulo 2, el rey Nabucodonosor tuvo un sueño profético que Daniel había podido interpretar. El rey había soñado y había visto una imagen hecha de múltiples materiales; la cabeza era de oro, los brazos y el pecho de plata, el vientre y los muslos de bronce, las piernas de hierro, y los pies, parte de hierro u parte de barro. Mientras el rey miraba la estatua, una piedra fue cortada, pero no con mano de hombre, dice el texto, y desmenuzó la estatua, y la piedra “fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra.” Daniel no solo le dijo al rey lo que había soñado, sino que le dijo lo que el sueño significaba. La cabeza de oro fino era Nabucodonosor, mostrando su poder, su fuerza y su majestad. Babilonia tenía dominio sobre todo lo que le rodeaba, mas como todo, su reino pasaría. Después de este se levantaría otro reino inferior al suyo (39), y luego un tercer reino que dominaría toda la tierra (39). Un reino fuerte como el hierro desmenuzaría y quebrantaría todo a su paso (40), este estaría unido por alianzas humanas, pero era un reino dividido (41); como dice el texto, “en parte fuerte, en parte frágil” (42) Esto ocurriría a través de los años, pero sin duda venía, y Dios lo había revelado a Daniel y al rey.En el sueño, esta estatua era desmenuzada por una piedra cortada, no por mano humana, dice. y “la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra.”Este versículo y los que continuan anuncian el reino de Mesías: “Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre,” Este reino del que nos habla el versículo 44 es el reino eterno del Mesías. En la segunda parte del libro de Daniel tenemos abundante profecía sobre los siglos que vendrían y hasta el fin de los tiempos. El capitulo 7 nos narra un sueño de Daniel, donde cuatro bestias subían del mar. Vio Daniel un león, seguido de un oso, seguido de un leopardo y después se levantaba una bestia diferente y fuerte. Mas después de las bestias vio al hijo de hombre, que se acercaba al Anciano de días, que juzgaba la tierra, y a este le fue dado el dominio por los siglos. Al preguntar Daniel por la interpretación se le dijo: “Estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes que se levantarán en la tierra.”Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre.”Un par de años más tarde, nos narra el capítulo ocho que Daniel tuvo otra visión, en la que estas mismas verdades que estaban por suceder fueron representadas por un carnero y un macho cabrío. Estas tres visiones en los capítulos 2, 7 y 8 representaban los mismos eventos, los cuales vendrían con seguridad. La primera bestia del sueño en el capítulo 7 era un león alado. El león representaba a la Babilonia del tiempo de Daniel, siendo el león un símbolo común de...

10 MIN1 weeks ago
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Daniel-153 Profecía de los reinos

Daniel-152 Una lección sobre la soberbia

Hay dos narraciones en el libro de Daniel que nos muestran cómo Dios habló a dos reyes babilonios, dándoles la oportunidad de reconocer a Dios como soberano en la tierra. Estos reyes fueron Nabucodonosor, por una lado, y su descendiente, Belsasar, por otro. La reacción de estos hombres ante la mano de Dios en sus vidas nos muestran una verdad universal sobre la soberbia humana. En el capítulo 4 de Daniel, Nabucodonosor, rey de Babilonia nos narra su testimonio de su encuentro con Dios y de lo que esto produjo en su vida. El poderoso rey comienza así su narración: “Nabucodonosor rey, a todos los pueblos, naciones y lenguas que moran en toda la tierra: Paz os sea multiplicada. Conviene que yo declare las señales y milagros que el Dios Altísimo ha hecho conmigo. ¡Cuán grandes son sus señales, y cuán potentes sus maravillas! Su reino, reino sempiterno, y su señorío de generación en generación.”Es bonito ver que un hombre tan poderoso reconociera la soberanía de Dios, pero si seguimos escuchando su historia veremos que no siempre había sido así. Ya sabemos que había conocido a Daniel, y había visto el poder de Dios con la revelación de su sueño. Tuvo también el encuentro con los tres amigos de Daniel, Sadrac, Mesac y Abednego, y vio el poder de Dios, e incluso reconoció que Dios merecía toda honra. Y ahora nos cuenta los acontecimientos que cambiaron su vida para siempre. “Yo Nabucodonosor estaba tranquilo en mi casa, y floreciente en mi palacio.Vi un sueño que me espantó, y tendido en cama, las imaginaciones y visiones de mi cabeza me turbaron.”El rey llamo a Daniel, y le contó su sueño para que se lo interpretara: “Me parecía ver en medio de la tierra un árbol, cuya altura era grande. Crecía este árbol, y se hacía fuerte, y su copa llegaba hasta el cielo, y se le alcanzaba a ver desde todos los confines de la tierra. Su follaje era hermoso y su fruto abundante, y había en él alimento para todos. Debajo de él se ponían a la sombra las bestias del campo, y en sus ramas hacían morada las aves del cielo, y se mantenía de él toda carne. Vi en las visiones de mi cabeza mientras estaba en mi cama, que he aquí un vigilante y santo descendía del cielo. Y clamaba fuertemente y decía así: Derribad el árbol, y cortad sus ramas, quitadle el follaje, y dispersad su fruto; váyanse las bestias que están debajo de él, y las aves de sus ramas. Mas la cepa de sus raíces dejaréis en la tierra, con atadura de hierro y de bronce entre la hierba del campo; sea mojado con el rocío del cielo, y con las bestias sea su parte entre la hierba de la tierra. Su corazón de hombre sea cambiado, y le sea dado corazón de bestia, y pasen sobre él siete tiempos.”Cuando Daniel escuchó el sueño y supo su interpretación, nos narra el texto que se “quedó atónito casi una hora, y sus pensamientos lo turbaban.” ¿Cómo podría darle al rey la interpretación, siendo tan mala? Daniel “respondió y dijo: Señor mío, el sueño sea para tus enemigos, y su interpretación para los que mal te quieren.”Daniel no deseaba esto para el rey, y desde luego temía que cuando le diera la interpretación, el rey se enfadara con él.Mas se armó de valor y le dijo “El árbol que viste, que crecía y se hacía fuerte, y cuya copa llegaba hasta el cielo, y que se veía desde todos los confines de la tierra, …tú mismo eres, oh rey, que creciste y te hiciste fuerte, pues creció tu grandeza y ha llegado hasta el cielo, y tu dominio hasta los confines de la tierra.”Nabucodonosor se había hecho fuerte y muchos dependían de su provisión y protección. Era conocido y reverenciado. Sin embargo, como había visto en el sueño, del cielo vino la órden de que el árbol fuera cortado y destruido. Mas las raíces del árbol no serían destruidas. En el sueño, el tronco que quedaba después de cortar el árbol debía ser sujetado con hierro y bronce y dejado por siete tiempos.

12 MIN1 weeks ago
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Daniel-152 Una lección sobre la soberbia

Daniel-151 Dios cuida a los suyos

Vimos en el capítulo 1 de Daniel cómo Dios cuidó a Daniel, Sadrac, Mesac y Abednego cuando estos decidieron honrar a Dios con su dieta, y fueron fortalecidos y prosperados. En el capítulo dos del libro de Daniel pudimos leer la narración del evento que llevó a Daniel al puesto de jefe de los sabios de Babilonia y gobernador de la provincia.Nabucodonosor había tenido un sueño que ningún sabio de la corte había podido interpretar. Dios reveló a Daniel el sueño del rey y la interpretación del sueño, y este lo desveló a Naucodonosor. Nos dice el texto que Nabucodonosor respondió humildemente y dio gloria al Dios de Daniel diciendo: “Ciertamente el Dios vuestro es Dios de dioses, y Señor de los reyes, y el que revela los misterios, pues pudiste revelar este misterio.”Así es como Daniel había llegado a ocupar un puesto de liderazgo en el gobierno en Susa y cómo sus tres amigos, Sadrac, Mesac y Abed-nego llegaron a supervisar los negocios de la corte. Dios había cuidado de los suyos. ¿Se muestra siempre así el cuidado de Dios, haciendo que todos nuestros negocios vayan bien y poniéndonos en posiciones de honra? Veamos cómo Dios siguió cuidando a estos hombres que querían honrarlo. Nabucodonosor había prosperado y su reino era fuerte. Para celebrar su grandeza, hizo que fabricaran un monumento hecho completamente de oro, y la alzaron en honor al rey; en la inauguración, este pidió que se pregonara: “Así ha dicho el rey, que “al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado; y cualquiera que no se postre y adore, inmediatamente será echado dentro de un horno de fuego ardiendo.”Dios había protegido a Daniel y a sus compañeros, los había exaltado a una posición acomodada, pero ahora estaban siendo probados de nuevo. ¿Se postrarían ante este ídolo, o permanecerían fieles al único Dios, Jehová? ¿Los libraría Dios en esta prueba? Sadrac, Mesac y Abednego rehusaron inclinarse ante esta estatua, y esto fue usado en contra de ellos por los caldeos que los odiaban. Leemos en Daniel 3:8,12 que “Algunos varones caldeos vinieron y acusaron maliciosamente a los judíos” diciendo “Hay unos varones judíos, los cuales pusiste sobre los negocios de la provincia de Babilonia: Sadrac, Mesac y Abed-nego; estos varones, oh rey, no te han respetado; no adoran tus dioses, ni adoran la estatua de oro que has levantado.”Sadrac, Mesac y Abed-nego eran fieles a su Dios, y no iban a adorar una estatua, aunque esto significara deshonrar al rey. Para ellos era mucho más importante honrar al Dios del universo. No tenemos mención de Daniel en esta ocasión. Quizás estaba fuera de la ciudad supervisando algún asusto, o quizás no se esperaba de él que asistiera a tales eventos, pero vemos que no pudo hacer nada para ayudarlos. Fueron traídos los tres ante el rey Nabucodonosor, y este les dio un ultimátum para que se postraran ante la estatua y no perecieran en el horno de fuego que les esperaba, mas ellos respondieron: “He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado. (3:17-18)Ellos esperaban que Dios los librara, pero estaban dispuestos a morir si era necesario; habían determinado permanecer fieles. El rey, airado por la respuesta de los jóvenes, mandó que se calentara el horno siete veces más de lo que se solía calentar, y los sentenció a morir en el horno de fuego. “Entonces estos varones fueron atados con sus mantos, sus calzas, sus turbantes y sus vestidos, y fueron echados dentro del horno de fuego ardiendo. Y como la orden del rey era apremiante, y lo habían calentado mucho, la llama del...

9 MIN1 weeks ago
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Daniel-151 Dios cuida a los suyos

Daniel-150 Adaptarse o triunfar

Ser tú misma, con tu familia, con los de tu iglesia, es fácil y agradable. ¿Pero qué pasa cuando comienzas un nuevo trabajo, conoces nuevos amigos o vas a un lugar nuevo? Las personas en este entorno no te conocen, y tú quieres quedar bien. No quieres ser diferente ni llamar mucho la atención, por lo que se suele creer que debes adaptarte y encajar. Solemos oír la expresión “adaptarse o morir”, pero no siempre es así. Está bien ser flexible, adaptarse, pero ¿qué de tus principios? ¿deben estos cambiarse según el contexto? Por lo que hemos leído de la Palabra de Dios hasta ahora, hemos podido ver que el problema del pueblo de Israel se basaba en el deseo de conformarse a los pueblos de alrededor, dejando de lado los principios que Dios había establecido. Los mandamientos dados en el monte Sinaí son principios estables que no se podían adaptar según contexto. En el nuevo testamento, dice Romanos 12:2: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”Los principios que Dios nos ha dado transcienden el espacio y el tiempo. Cuando Pablo dijo “no os conforméis a este siglo” su audiencia no era la misma que la de los tiempos de Daniel, ni tampoco la nuestra. Sin embargo, este versículo de la Biblia es aplicable a nosotros también. No debo conformarme a este siglo, adaptándome a sus principios de bien y mal. Principalmente porque la sociedades varían y lo que es correcto en un lugar o un momento en el tiempo varía según gobernantes, modas, o situación. Por eso Dios, aunque a su pueblo en el antiguo testamento dio leyes específicas de organización civil, a nosotros nos ha dado sus mandamientos y principios generales de moralidad y conducta que muestren amor a Dios y al prójimo. Según el texto en Romanos, debemos ir transformándonos, pero no para ser como otros, Debemos ir día a día renovando nuestro entendimiento por medio de Su Palabra para poder saber y seguir la voluntad de Dios para nuestras vidas, la cual es agradable y es perfecta. Debemos transformarnos para ser cada día más como Él es. Cuando los babilonios atacaron Jerusalén, llevaron cautivos jóvenes de la clase alta que pudieran integrarse en la cultura babilónica y trabajar para el rey en diversos puestos de estado. Nos narra Daniel 1:3-6: “Y dijo el rey a Aspenaz, jefe de sus eunucos, que trajese de los hijos de Israel, del linaje real de los príncipes, muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos. Y les señaló el rey ración para cada día, de la provisión de la comida del rey, y del vino que él bebía; y que los criase tres años, para que al fin de ellos se presentasen delante del rey. Entre éstos estaban Daniel, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá.”Daniel y sus tres amigos suyos llegaron a la corte del rey Nabucodonosor, y queriendo seguir las leyes morales y alimenticias de Israel rogaron a Aspezaz que les permitiera comer su propia dieta. Dice el versículo 8 que “Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.” Le propuso así Daniel: “Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez días, y nos den legumbres a comer, y agua a beber. Compara luego nuestros rostros con los rostros de los muchachos que comen de la ración de la comida del rey, y haz después con tus siervos según veas.”Quizá era por no comer carne sacrificada a los ídolos, quizás para no beber vino, pero Daniel decidió que se abstendría si era necesario del consumo de buena comida para poder mantenerse puro ante Dios.

10 MIN2 weeks ago
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Daniel-150 Adaptarse o triunfar

Daniel-149 Daniel

El libro de Daniel es fascinante. Narra historias asombrosas que se han contado a través de los siglos, y además contiene profecía que transciende más allá de nuestros días. Daniel llegó a ser conocido por el pueblo judío por su fidelidad al Señor. El libro de Ezequiel, aunque posicionado antes del libro de Daniel en nuestras Biblias, habla ya del personaje de Daniel. Esto lo vemos en una de las advertencias de Ezequiel al pueblo. Cuando el profeta habló sobre la destrucción que vendría a Jerusalén, les dijo en el 14:14: “si estuviesen en medio de ella estos tres varones, Noé, Daniel y Job, ellos por su justicia librarían únicamente sus propias vidas, dice Jehová el Señor. “ Y en el 16, 18 y 20 insiste:si estos tres varones estuviesen en medio de ella, vivo yo, dice Jehová el Señor, ni a sus hijos ni a sus hijas librarían; ellos solos serían librados, y la tierra quedaría desolada.” La intercesión de estos grandes hombres de Dios no podría salvarlos. Con estos textos Dios dejaba claro que el justo vive por su propia fe y confianza en Dios, y cada uno es responsable de su propia vida y cómo la vive. Aunque otros pueden orar por nuestro bienestar espiritual, cada cual es responsable de su condición ante Dios. La sabiduría e integridad de Daniel era conocida por todos. Esto lo vemos también reflejado en el mensaje que Dios dio al príncipe de Tiro. Dios iba a castigar a este rey por enaltecerse en su sabiduría y considerarse a sí mismo un dios; en Ezequiel 28:3 le dice : “he aquí que tú eres más sabio que Daniel; no hay secreto que te sea oculto.” Todos sabían que Daniel recibía palabra de Dios mismo, mas Daniel nunca se había enaltecido a sí mismo, sino que sabía de dónde venía su sabiduría y le daba la honra a Dios. Al principio del libro se nos presenta a Daniel como un joven de unos 17 años que fue llevado de Jerusalén a Babilonia durante la primera ola de cautivos exiliados. Nabucodonosor, rey de Babilonia, había pedido al eunuco Aspenaz que trajera jóvenes nobles de Jerusalén que serían enseñados y entrenados para servir al rey. Como veremos en el libro, Dios llevó a Daniel a lo más alto de la administración en Babilonia, y para cuando Ezequiel comenzó su ministerio en Babilonia, Daniel ya era conocido y respetado por los judíos; por eso el profeta lo incluye entre los tres justos intercesores.La primera parte del libro de Daniel nos narra historias del carácter íntegro de Daniel y tres otros jóvenes judíos en la corte real en Babilonia. La segunda parte del libro nos presenta profecía valiosa sobre el fin del cautiverio, el regreso del pueblo a Jerusalén, la construcción del templo de Nehemías, y los 453 años que seguirían hasta la llegada del Mesías. Y por si esto no fuera totalmente fascinante, también incluye los eventos que ocurrirán en los últimos días, los siete años de tribulación que precederán a la segunda venida de Cristo y el reino milenial. Hay críticos que han intentado explicar la cantidad de información histórica detallada en el libro de Daniel diciendo que hay varios autores del libro en diferentes periodos de la historia, pero lo cierto es que los judíos durante el paso de los siglos e historiadores serios no pueden dar explicaciones alternativas a la evidencia de que Daniel es, sin duda, un libro inspirado por Dios con detalles proféticos que se han cumplido hasta ahora fielmente y sin tacha. Es por esto que la profecía que está por cumplirse puede ser creída, con confianza de que el Dios Soberano ha determinado lo que ha de ocurrir en los últimos tiempos. Al leer el libro de Daniel, encontrarás evidencia de la providencia de Dios. En su poder y sabiduría, Dios conoce al ser humano, controla el corazón de reyes, y tiene un plan perfecto para hacer justicia y proveer esperanza para los justos. Vemos en las historias de Daniel y sus amigos la protección de Dios en sus vidas y la dirección...

6 MIN2 weeks ago
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Daniel-149 Daniel

Ezequiel-148 El buen Pastor

Dios había compartido a través de los profetas su plan de vivificar al pueblo de Israel. Israel y Judá, las cuales se habían dividido hacía mucho años volverían a ser una, con un espíritu nuevo en el corazón de cada uno que confiara en Dios, con un corazón de carne deseoso de agradar al Dios del cielo y de la Tierra. Esto era una profecía que no se cumpliría en cuestión de unos años. Más bien, entendemos que esto está por cumplirse. Pero Dios proclamó que Él guardaría su pacto y enviaría un pastor que apacentaría al pueblo. ¿Por qué esta imagen de un pastor? Recordemos que el pueblo de Israel había cuidado ovejas durante siglos. Eran pastores, y sabían la importancia de un pastor que con cuidado y sabiduría apacentara el rebaño. En el capítulo 34 Dios denuncia a los pastores de Israel, porque en lugar de cuidar al rebaño, se habían beneficiado a sí mismos. Estos no eran pastores de ovejas exactamente. El reproche iba dirigido a los líderes religiosos de Israel. Recordemos que el gobierno del pueblo de Israel había estado históricamente vinculado al liderazgo espiritual. Aquí Dios denuncia las injusticias de aquellos que debiendo cuidar al pueblo se habían aprovechado de su posición para avanzarse ellos mismos. Leemos en los versículos 2-4:“¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No apacientan los pastores a los rebaños? Coméis la grosura, y os vestís de la lana; la engordada degolláis, mas no apacentáis a las ovejas. No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada, no volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia.”Dios tenía palabras duras para estos pastores. Mas Dios promete que Él mismo sería el Buen Pastor para sus ovejas. Lo leemos en los versículos 11 y 12: “Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré. Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad.” “Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; las traeré a su propia tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas, y en todos los lugares habitados del país. En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel estará su aprisco; allí dormirán en buen redil, y en pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel.”¿Te recuerda este texto a un salmo conocido? El rey David había escrito el salmo 23 muchos años antes, y ahora, cuando todo Israel estaba disperso y cautivo en tierra ajena, Dios da la promesa de que Él mismo, el Buen pastor, sería el que se ocuparía de juntar a sus ovejas y apacentarlas como solo Él puede hacerlo. En el capítulo 34:23 Dios prometió “levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor.”Y el 37:24 dice “Mi siervo David será rey sobre ellosy todos ellos tendrán un solo pastor; y andarán en mis preceptos, y mis estatutos guardarán, y los pondrán por obra.” Dios juntaría a sus ovejas en un redil en este nuevo pastor, un nuevo David. El rey David había sido también un pastor de ovejas. Había defendido a su rebaño del oso y del león, y luego había dirigido fielmente a la nación. Dios promete que vendría un nuevo David, un nuevo pastor que apacentaría a su pueblo. Este nuevo David es Mesías, el Cristo, el que dijo en el evangelio de Juan 10:11 “Yo soy el Buen Pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.”Este es el Buen pastor del Salmo 23. Dios Padre y Dios hijo, en una sola esencia, es el Pastor amado. Por si no lo hubiera dejado claro, nos dice en el 16: “Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la...

7 MIN2 weeks ago
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Ezequiel-148 El buen Pastor

Ezequiel-147 El valle de los huesos secos

Dios había prometido que Su pueblo volvería a revivir, y se arrepentiría de su camino e iría en busca de Dios un día. Esto no ocurriría en los días de Ezequiel, y aún en los nuestros no se ha llegado a ver, pero sin duda ese día llegará. En el capítulo 37 de Ezequiel, el profeta nos narra cómo Dios lo llevó a un valle lleno de huesos humanos, huesos secos ya, que no tenían tejido vivo en ellos y le preguntó Dios: “Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos?”Nos cuenta el encuentro Ezequiel (37:3-6):“Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes. Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová.Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis.Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová.”Y así fue, nos sigue narrando Ezequiel cómo ocurrió:”Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso.Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu.Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies;un ejército grande en extremo.”Algo extraño e increíble había ocurrido en ese valle. ¿Por qué había hecho esto Dios? ¿Qué quería comunicar con todo esto?Continúa narrando Ezequiel: ”Me dijo luego: Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo destruidos.Por tanto, profetiza, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel.Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de vuestras sepulturas, pueblo mío.Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová.”Esta fue una manera clara y vívida de explicar lo que Dios quería hacer con su pueblo. La intención de Dios estaba sobre la mesa. Ese era su plan, y su plan no cambiaría. Cuando Dios habla, Dios hace. Es más, el versículo 14 dice: cuando esto ocurra, sabréis que yo (Dios) hablé, y lo hice, dice Jehová. En la historia reciente hemos podido ver cómo la primera parte de esta visión profética se hizo realidad, cuando de los confines de la tierra, la nación de Israel, que estaba muerta, sus huesos secos, fue transformada, juntados los huesos y restaurados los tendones, cubiertos de carne y piel, metafóricamente hablando. La nación de israel, contra todas las expectativas, volvió a resurgir físicamente. Mas como dice el texto de Ezequiel, “no había en ellos espíritu”. La nació existe, pero sus corazones todavía no han sido convertidos. Mas llegará el día en que Dios cumplirá el resto de la profecía. Como ya se podía leer en Ezequiel 11:19 y se repetía en el 36:26, Dios dijo: “les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne.” Un día Dios soplará sobre ellos espíritu de vida, y todo el mundo sabrá que Dios es el que da vida; Él es el que cambia los corazones. El pueblo de Israel reconocerá a aquel que los amó, y toda aquel que en el mundo entero lo reconozca, participa ya de este espíritu de vida que solo Cristo puede dar. Dios, en su misericordia ha extendido esta vida a cada persona que reconociendo su condición...

7 MIN3 weeks ago
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Ezequiel-147 El valle de los huesos secos

Ezequiel-146 Israel la infiel

Una de las comparaciones que hace Ezequiel del pueblo de Israel es la de una esposa infiel. El capítulo 16 nos narra una parábola de cómo Dios mostró su amor hacia este pueblo, y cómo el pueblo, ingrato e infiel había rechazado este amor fiel y se había ido tras otros pueblos que al contrario de amarlos, los maltrataban. Es una imagen clara y triste que muestra una cruda realidad. Ezequiel 16:3-7: “Así ha dicho Jehová el Señor sobre Jerusalén: Tu origen, tu nacimiento, es de la tierra de Canaán; tu padre fue amorreo, y tu madre hetea.Y en cuanto a tu nacimiento, el día que naciste no fue cortado tu ombligo, ni fuiste lavada con aguas para limpiarte, ni salada con sal, ni fuiste envuelta con fajas.No hubo ojo que se compadeciese de ti para hacerte algo de esto, teniendo de ti misericordia; sino que fuiste arrojada sobre la faz del campo, con menosprecio de tu vida, en el día que naciste.Y yo pasé junto a ti, y te vi sucia en tus sangres, y cuando estabas en tus sangres te dije: ¡Vive! Sí, te dije, cuando estabas en tus sangres: ¡Vive!Te hice multiplicar como la hierba del campo; y creciste y te hiciste grande, y llegaste a ser muy hermosa;Dios rescató a Israel de la muerte segura, y lo hizo Su pueblo, cuidándolo y haciéndolo hermoso.El 16:14 dice: “Y salió tu renombre entre las naciones a causa de tu hermosura; porque era perfecta, a causa de mi hermosura que yo puse sobre ti, dice Jehová el Señor.”Mas en la hermosura y prosperidad el pueblo volvió su mirada a sí mismo: Leemos en el 16:15 y 17 “Pero confiaste en tu hermosura, y te prostituiste a causa de tu renombre, y derramaste tus fornicaciones a cuantos pasaron;… Tomaste asimismo tus hermosas alhajas de oro y de plata que yo te había dado, y te hiciste imágenes de hombre y fornicaste con ellas”Dios la compara con una esposa infiel y continúa denunciando lo que Israel había hecho con sus hijos e hijas: 20-22 “Además de esto, tomaste tus hijos y tus hijas que habías dado a luz para mí, y los sacrificaste a ellas para que fuesen consumidos. ¿Eran poca cosa tus fornicaciones,21para que degollases también a mis hijos y los ofrecieras a aquellas imágenes como ofrenda que el fuego consumía?22Y con todas tus abominaciones y tus fornicaciones no te has acordado de los días de tu juventud, cuando estabas desnuda y descubierta, cuando estabas envuelta en tu sangre.”¡No se acordaron de donde habían salido—y menospreciaron el amor que Dios les había mostrado! Rescatada, cuidada, elegida para gloria, y ahora se daba a cualquiera que pasara, gratuitamente y sin reparo, sacrificando incluso a sus hijos ante dioses falsos.”Las descripciones del capítulo 16 son extremamente claras, de modo que no las leeré en voz alta para no herir la sensibilidad de ninguna, pero Dios claramente compara a su pueblo rescatado con una joven que después de haber sido rescatada de una muerte segura al nacer, es criada con todo el amor del mundo, cuidada, preparada para ser la heredera de la casa, y por voluntad propia deja al que tanto la amó para ir tras muchos otros de forma promiscua y vergonzosa. Ezequiel aquí la compara a una ramera, pero a diferencia de esta, Israel hace todo esto gratuitamente, y si esto fuera poco, Dios le dice: 16: 31-34: “Y no fuiste semejante a ramera, en que menospreciaste la paga,sino como mujer adúltera, que en lugar de su marido recibe a ajenos.A todas las rameras les dan dones; mas tú diste tus dones a todos tus enamorados; y les diste presentes, para que de todas partes se llegasen a ti en tus fornicaciones.Se les acercaba un juicio en el que todos estos pueblos con los que Israel había flirteado y como dice el texto “fornicado y adulterado”, vendrían contra ellos para destruirlos. Y Dios les dice en el 16:43: “Por cuanto no te acordaste de los días de tu juventud, y me provocaste a ira en todo esto, por eso, he aquí yo también traeré...

11 MIN3 weeks ago
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Ezequiel-146 Israel la infiel